
¿Cuánto volumen es demasiado?
¿Alguna vez se ha preguntado qué sucede dentro de sus oídos cuando sube el volumen de su canción favorita?
¿Qué sucede en nuestros oídos cuando subimos el volumen?
Escuchamos música para distraernos, relajarnos o simplemente para disfrutar. Sin embargo, el volumen que utilizamos nos puede estar perjudicando a futuro. La audición no es un proceso simple: cuando escuchamos música, el sonido viaja a través del aire por el oído externo (la oreja y el canal auditivo), estas ondas hacen vibrar el tímpano y luego pasan a los huesecillos del oído medio.
Los huesecillos transmiten las vibraciones a la cóclea, que es la parte interna del oído, para que las células internas codifiquen los sonidos y pasen al nervio auditivo para que así el cerebro pueda interpretar lo que escucha.
Entonces, ¿qué es lo que se daña al subir el volumen?
Al escuchar música con un volumen alto deterioramos las células ciliadas, y si esta exposición es demasiado intensa o se repite constantemente, el daño puede volverse permanente y provocar pérdida auditiva.
Algo similar le pasa a las células ciliadas de nuestros oídos. Cada vez que escuchamos música a un volumen alto, se pueden dar estas lesiones, lo cual provoca que se disminuya o desaparezca nuestra capacidad para percibir determinados sonidos y comprender las conversaciones.
¿Cuánto volumen es demasiado?
El sonido se mide en decibelios (dB), pero ¿sabía usted que no solo importa qué tan fuerte escuchamos, sino también durante cuánto tiempo?
El Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH) recomienda limitar la exposición laboral a 85 dBA durante 8 horas diarias, mientras que la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) establece ese mismo nivel como umbral de acción preventiva, aunque su límite legal de exposición es de 90 dBA durante 8 horas (1).
Entonces, ¿si utilizo los audífonos 8 horas o más, me voy a quedar sin audición?
No necesariamente. La susceptibilidad individual puede variar por factores genéticos. Lo que sí se puede afirmar es que el ruido o sonido de alta intensidad sí genera la posibilidad de adquirir una pérdida auditiva inducida por ruido.
¿Y si la exposición es menor a 8 horas pero con un volumen alto?
La intensidad sigue ejerciendo una repercusión en las células ciliadas. Aunque el tiempo sea menor, no se garantiza que esto ayude del todo a evitar una pérdida auditiva.
¿Qué puedo hacer?
¿La cancelación de ruido ayuda?
La cancelación de ruido ha sido tendencia en los últimos años por su gran valor en la concentración. Sin embargo, puede utilizarse inadecuadamente porque, aun con la reducción del ruido ambiental, algunas personas siguen subiendo el volumen de los contenidos multimedia.
Esto no quiere decir que no se deba usar la cancelación de ruido, pero es importante controlar el volumen del contenido y moderar el tiempo de uso, considerando que se han descrito posibles molestias como migraña, vértigo y tinnitus, entre otras (5).
¿Cómo saber si la música está afectando nuestra audición?
Estas son algunas señales que pueden indicar una afectación auditiva:
Disfrutar de la música no tiene por qué representar un riesgo para nuestra audición.
La clave está en encontrar un equilibrio entre el volumen y el tiempo de exposición. Pequeños cambios en nuestros hábitos pueden marcar una gran diferencia en nuestra salud auditiva a largo plazo.
Lic. Mónica Castro Calderón
Audióloga de Dos Sentidos y OyeMÁS
Referencias consultadas
- (1) Peñaherrera-Alcivar, M. V., Bedoya-Romo, M. A., Saltos-Montes, P. E., Calderón-López, E. E., Veliz-Mero, M. D., y Campozano-Burgos, M. A. (2019). Mecanismos de prevención para reducir problemas con el oído causado por la exposición al ruido. Polo del Conocimiento, 4(5), 21–36. https://doi.org/10.23857/pc.v4i5.954
- (2) Kim, G., y Han, W. (2018). Sound pressure levels generated at risk volume steps of portable listening devices: Types of smartphone and genres of music. BMC Public Health, 18, artículo 481. https://doi.org/10.1186/s12889-018-5399-4
- (3) Madhukesh, S., Kanaka, G., Hornsby, B., y Palaniswamy, H. P. (2026). Adaptation of the psychomotor vigilance task to auditory modality: Effect of noise type, task constructs, test-retest reliability, and fatigue recovery. Speech, Language and Hearing, 29(1), artículo 2701548. https://doi.org/10.1080/2050571X.2026.2701548
- (4) Organización Mundial de la Salud. (2026, 6 de marzo). Deafness and hearing loss: Safe listening. https://www.who.int/news-room/questions-and-answers/item/deafness-and-hearing-loss-safe-listening
- (5) Shrivastava, S. R., Bobhate, P. S., y Marar, A. M. (2025). Noise-cancelling headphones and quality of life. Hearing, Balance and Communication, 23(1), 40–42. https://doi.org/10.4103/HBC.HBC_31_24
